La inmersión en frío a través del cold plunge aporta beneficios físicos, mentales y emocionales, convirtiéndose en un complemento ideal para spa exterior, spa interior y zonas de bienestar:

El cold plunge funciona especialmente bien cuando se integra con saunas, spa de hidromasajes y piscinas wellness, creando circuitos de contraste térmico ideales para proyectos residenciales, hoteles, clubes deportivos y centros de bienestar.




